«No se puede dudar que está la Trinidad por presencia y por potencia y por esencia en nuestras almas. Es cosa de grandísimo aprovechamiento entender esta verdad. Y como estaba espantada de ver tanta majestad en cosa tan baja como mi alma, entendí: "No es baja, hija, pues está hecha a mi imagen"».
Santa Teresa de Jesús, R54

Comentarios